Las tecnologías digitales que pueden beneficiar al comercio rural incluyen la presencia en internet a través de sitios web y redes sociales, el comercio electrónico (ecommerce), herramientas de gestión empresarial como software de contabilidad y punto de venta, aplicaciones móviles para realizar pedidos o reservas, y soluciones de logística y cadena de suministro basadas en tecnología.